La supresión emocional

Ya lo decía Jung, lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma.

 

Esto se refiere a que cualquiera que sea el conflicto o emoción que le niegas a la mente, ésta lo que hace es concentrarse aún más en ello.

Es por eso que la aceptación es el primer paso antes de enfrentarte a sea cual sea el problema o situación.

Ya que la negación simplemente hace de lupa.

 

He encontrado una lectura que refleja perfectamente eso a través de unos experimentos  y aquí os la comparto:

 

“¿podría ser que la teoría del proceso irónico arrojara también alguna luz sobre lo que va mal en nuestras tentativas de lograr la felicidad, y sobre la manera como nuestros esfuerzos por mostrarnos positivas parecen conducirnos tan a menudo al resultado contrario?

 

En los años transcurridos desde sus primeros experimentos con los osos blancos, la investigación de Wegner, y la de otros, ha ido a revelando cada vez mas pruebas en apoyo de esta idea. Un ejemplo cuando a los dos sujetos de un experimento se les cuenta un acontecimiento desdichado, pero a continuación se les ordena que traten de “no” entristecerse por ello, acaban sintiéndose peor que la gente a la que se ha informado del suceso, pero a quien no se ha dado ninguna instrucción sobre como deber sentirse. En otro estudio, cuando los pacientes aquejados de trastornos de ansiedad escuchabas las cintas de relación , sus corazones latinas mas deprisa que los de aquellos que escuchaban libros sonoros sin un contenido “relajante” explicito. Asimismo, los familiares de un difunto que se esfuerzan a toda costa en reprimir su pena, sugiere la investigación, son los que mas tardan en recuperarse de la perdida sufrida.

Nuestros intentos de supresión mental también fracasan en el ruedo del sexo: las personas a las que se ordena que no piensen en el sexo muestras una excitación mayor, medida por la conductividad eléctrica de su piel, que aquellas a las que no se exige que supriman tales pensamientos.”

 

Libro: El Antídoto de Oliver Burkeman.